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¡Hola!
Durante las últimas dos semanas he
tenido la oportunidad de facilitar un “Encuentro” de maestros que dan clases de
educación moral y espiritual para
niños y de dar una capacitación a maestros en servicio y maestros
potenciales. Puesto que “enseñar es aprender”, como resultado he
profundizado mi conciencia sobre la suma
importancia de esforzarnos más en este importante campo. También me he dado
cuenta de la gran disposición que tienen tanto adultos como jóvenes para
hacerlo, con tal que se los provee con materiales adecuados, y se les da
capacitación y apoyo.

Hace algunos meses en coordinación con
un Club Rotario, que se encargó de las invitaciones y arreglos logísticos,
tuve la oportunidad de dar una charla sobre “La Educación Moral y Espiritual de los Hijos”. Había 120
sillas en el salón, y ¡no alcanzaron! En el período de preguntas al final de
la charla, casi todos querían saber lo que se podría hacer para comunicar
estos conocimientos a un número mucho mayor de padres. En respuesta a esta
inquietud, se organizó un taller de capacitación de 1 ½ días para estudiar
un librito sobre el tema con 27 personas que trabajan con Aldeas S.O.S.
como “madres”, maestros o con familias en riesgo. Al asistir, el compromiso
era de replicar lo aprendido.
En una reunión
de seguimiento, los
participantes dieron a conocer cómo habían compartido lo aprendido de alguna
u otra manera con varios cientos de padres. De hecho, la coordinadora de
Aldeas S.O.S. comentó que el librito había llegado a ser su “Biblia”, que
llevaba a todas partes.
Reflexionando sobre todo esto, decidí dedicar
este número a la educación moral y espiritual de los niños. ¡Espero que les
guste!

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Acerca de Juanita: Desde 1990 Juanita de Hernández ha
trabajado con la Universidad Núr en Santa Cruz, Bolivia, escribiendo libros
y fascículos para maestros, municipalidades y organizaciones de base,
caracterizados por explicaciones sencillas y prácticas que aportan al
desarrollo de capacidades y por una integración de las dimensiones
intelectuales y espirituales del ser humano.
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Una
Necesidad Urgente: La Educación Moral y Espiritual de los Niños
En Bolivia
casi la mitad de la población joven y adulto se encuentra fuera del país.
La mayoría se va, buscando mejora económica. Aunque a veces van jóvenes
solteros o familia enteras, lo más común es que vaya uno o ambos padres,
dejando a los hijos a cargo del esposo o esposa que queda en Bolivia, a una
abuela o a los hermanos mayores. Aunque esta persona se esfuerza por darle
a comer a los niños, rara vez tiene la autoridad o el conocimiento para
orientarles adecuadamente en cuanto a su conducta, o darles la educación
moral y espiritual que necesitan. Como consecuencia, los niños no tienen
más que “educarse a sí mismos”, aprendiendo de la tele, los juegos
electrónicos y de sus propios compañeros. Ante semejante situación, ¿es de
extrañar el aumento en las pandillas y de la delincuencia?
De hecho, es
un desafío aun para los padres en familias integradas orientar eficazmente a
los hijos hoy en día. Demasiado a menudo sus esfuerzos en este campo se
limitan a consejos muy generales-- “¡Pórtate bien!”—y a regaños y castigos
corporales por el mal comportamiento. Sin embargo, tampoco podemos
culparles a los padres, ya que nadie les ha enseñado a ellos cómo pueden
aportar más eficazmente en la educación moral de sus hijos.
Sin
embargo, “los niños son los portadores de las semillas del carácter de la
futura sociedad.”
Si los niños de una sociedad crecen egoístas, mentirosos y deshonestos, ¿qué
podemos esperar de la próxima generación de adultos? Al contrario, si fuera
posible dar a todos los niños una educación que inculca la veracidad como
“la base de todas las virtudes humanas”, y promueve la práctica de
cualidades, tales como la honestidad y la solidaridad, ¡cuántos cambios
veríamos en una sola generación!
¿Quiénes
somos responsables de dar esta educación? ¡Todos nosotros! Los padres
tienen un rol especial para desempeñar; pero para que lo hagan, a menudo
necesitan recibir orientación sobre cómo hacerlo.
Pero aun
si los padres cumplen bien con esta responsabilidad, necesitan que otras
instituciones en la sociedad refuercen la práctica de estas cualidades.
Entre ellas, la escuela tiene una responsabilidad especial, que sólo podrá
cumplir instituyendo programas sistemáticos de educación
moral a lo largo de todos los ciclos, con textos, o planes de lecciones, que
puedan guiar a los maestros en este importante labor, quienes a la vez
necesitan ejemplificar las cualidades que están enseñando.
Además de
lo que hacen los padres y la escuela, o para suplir lo que no hacen, es provechoso que los niños se organicen
en clases y los prejóvenes o adolescentes en grupos en sus propias
vecindades, en los cuales se promulgan la práctica de cualidades y conductas
positivas. De esta manera, su ambiente social y sus amistades pueden llegar
a reforzar estas cualidades.
Por eso,
no importa en cuántas otras actividades estamos involucrados que aporten al
bienestar de la sociedad, debemos reflexionar y responder positivamente a la
pregunta: ¿Cómo puedo yo organizar mi tiempo para dar una clase para niños o
facilitar un grupo prejuvenil?
Cita sobre
el Tema:
:
“Entre los más grandes
de todos los servicios que el hombre tiene posibilidad de ofrecer a Dios
TodoPoderoso se halla la educación e instrucción de los niños. “
‘Abdu’l-Bahá,
Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá #106
© Juanita de Hernández. Derechos Reservados
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“La
Participación de los Padres en la Educación de los Hijos”
Da sugerencias
concretas de lo que
puedan hacer los padres en los
campos del apoyo emocional, la estimulación temprana, la educación moral y
el apoyo escolar. Cada tema trae una ilustración y preguntas de reflexión o
sugerencias de actividades.
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“La Educación Moral y Espiritual
de los Niños” Contiene
12 temas que se puede estudiar
individualmente o con grupos de padres de familia. Se puede invitar a los
padres de los chicos que asisten en las clases de niños a reunirse
regularmente para estudiar estos temas. Después, muchos pueden interesarse
en entrar en el estudio de la secuencia del Instituto Ruhi.
Una presentación en Powerpoint en base al mismo material, que se puede
usar en conferencias para despertar el interés de las personas, y luego
invitarles a estudiar el libro. (Si no tiene acceso a multimedia, se puede
imprimir las láminas y usarlas como ayudas visuales.)
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Currículo Complementario de
Bolivia. Contiene 9 manuales de lecciones para chicos de 3 diferentes
grupos de edad. Las lecciones en cada manual se enfocan en un solo tema,
tales como: “Prácticas
Espirituales en la Familia”, “Prácticas que Promueven el Desarrollo
Espiritual”, "Revelación Progresiva" y muchos más.
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© 2006 Juanita de Hernández. Todos los Derechos Reservados
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Publicado el
primero y tercer miércoles de cada mes.
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