Acepta la
Responsabilidad

Muchas
personas tienden a evitar la responsabilidad. Evitan tomar decisiones y
rara vez ponen en marcha una iniciativa. Tienen miedo de que alguien pueda culparles o cuestionarles por algo que hayan hecho; por eso, prefieren no
hacer nada. Cuando surge un problema, se quejan de la situación, pero se
quedan pasivos, esperando que se "resuelva solo", que otros lo resuelvan, o
que alguien les diga qué hacer.
Sin embargo, el
éxito de cualquier proyecto depende del grado de responsabilidad que asume
cada una de las personas involucradas.
Aceptar plenamente una responsabilidad implica dar varios
pasos:
1)
Reconocer que te corresponde hacer algo.
Si una situación te afecta y tienes el poder de hacer algo al respecto, hay
que asumir el compromiso de hacer lo que puedas por llevar a cabo la tarea o
por resolver el problema.
2)
Escoger una forma de responder que te parezca adecuada a las
circunstancias, tomando en cuenta los principios universales al escoger cómo
actuar.
El actuar en base a principios dará coherencia a tu conducta y otros se
darán cuenta de que eres digno de confianza.
3)
Evaluar si tienes las
capacidades necesarias para responder cómo deseas.
Si no tienes las capacidades que se necesitan, puedes buscar la colaboración
de otra persona que sí las tiene. Sin embargo, si son capacidades que vas a
necesitar con frecuencia, puedes comenzar el proceso de desarrollarlas.
4)
Trabajar, esforzándote por
realizar con excelencia lo que haces.
5)
Aceptar
la responsabilidad por las
consecuencias de tus acciones.
Si todo sale bien, siéntete agradecido. Y si algo no resulta bien, acéptalo,
sin culpar a otros o a las circunstancias; luego, aprende de la experiencia.
© Juanita de Hernández. Derechos Reservados