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La
Responsabilidad Moral de Investigar la Verdad
Nadie
sabe toda la verdad. Por lo tanto, siempre debemos tratar de aprender más.
En parte, aprendemos por medio de leer y de asistir a clases, conferencias y
talleres. Sin embargo, al hacerlo, debemos tener cuidado de no aceptar
ciegamente todo lo que nos dice alguien, sólo porque es un “experto”. Más
bien, necesitamos reflexionar sobre todo lo que leemos, escuchamos y vivimos,
con el fin de comprender plenamente las ideas que nos han presentado y luego
llegar a nuestras propias conclusiones sobre lo que es la verdad.
Hay dos
pasos en este proceso. Primero, necesitamos realmente tratar de comprender
las ideas que la persona está presentando. A menudo esto requiere hacer
preguntas, o tratar de explicar a otro lo que hemos captado del tema.
Luego,
tenemos que analizar las ideas críticamente, comparándolas con otros
conocimientos y con los principios universales.
También
podemos aprender por medio de escuchar a los demás y considerar sus ideas.
Hacerlo requiere que hagamos esfuerzos conscientes para liberar nuestras
mentes y corazones de cualquier tipo de prejuicio o sesgo. Así como debemos
tener cuidado de no aceptar ciegamente la opinión de un “experto”,
necesitamos tener cuidado de no rechazar ciegamente las opiniones de otros
que, según nuestro parecer, no saben tanto como nosotros.
Esto es
especialmente importante en el proceso de tomar decisiones por medio de la “consulta”.
Por muy contrario que un punto de vista sea al nuestro, la persona debe
tener una razón por pensar como hace. De hecho, es muy probable que sus
ideas contengan una “parte de la verdad” que nosotros no habíamos tomado en
cuenta anteriormente. Por eso, debemos esforzarnos por captar el otro punto
de vista hasta tal punto que podríamos presentarlo nosotros mismos. Sólo
entonces, debemos analizarlo críticamente, esforzándonos por identificar la
“parte de la verdad” incluida en la idea, separándola de otros aspectos de
la idea que pueden ser erróneos.
Sin
embargo, esto no significa que todas las ideas tengan el mismo valor o que
la verdad sea distinta para cada persona. La verdad, que
consiste en un reflejo
fideidigno
de la realidad, existe. No depende de lo que piensan o dicen las personas. Lo
que es relativa es nuestra comprensión de la verdad.
Al hablar
de un tema concreto, puede ser que las ideas de un experto
transmiten
un 90%
de la verdad, mientras que las ideas de una persona con poco conocimiento al
respecto sólo contengan el 5%. No
por eso debemos aceptar las ideas de uno sin cuestionarlas, ni tampoco
rechazar las ideas del otro. Más bien, si tratamos de comprender las
ideas de cada uno y las analizamos críticamente, podemos llegar a una
comprensión aun mayor de la verdad.
En breve,
no
debemos ni aceptar ni rechazar ninguna idea sin:
1) tratar de comprenderla plenamente;
2) reflexionar sobre ella y llegar a nuestras propias
conclusiones.
Cuando
todos los participantes en una consulta practican esto, hay muchos
beneficios:
1)
Todos los participantes amplían su comprensión de la verdad
del asunto.
2)
Aumenta la unidad de pensamiento
entre los participantes,
facilitando la toma de decisiones.
3)
La actitud de apertura y exploración lleva al surgimiento de nuevas
ideas, que pueden ser “gemas”, mucho mejor que cualquiera de las ideas
originales.*
El
siguiente diagrama puede ayudarnos a comprender este proceso.*

Al inicio de la consulta cada participante
tenía una idea distinta, que incluía parte de la verdad mezclada con
percepciones erróneas. Después de la consulta, cada uno había
comprendido gran parte de las ideas de los demás. Como consecuencia
una proporción mucho mayor de sus propias ideas era coherente con la verdad.
Además, ya había muchos puntos en que todos estuvieran de acuerdo.
Luego,
basada en esta
comprensión más
amplia
de la
verdad, hay que
tomar acciones que sean
coherentes con la verdad.
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* En su
libro
Discovering Genius
John
Kolstoe explora en mayor profundidad estas ideas.
Citas relacionadas con el
tema
“Ante mi
vista lo más amado de todas las cosas es la Justicia … Con su ayuda verás
por tus propios ojos y no por los ojos de otros, conocerás con tu propio
conocimiento y no mediante el conocimiento de tu prójimo. Pondera en tu
corazón cómo te corresponde ser.” Bahá'u'lláh,
Palabras Ocultas
#2
“El Libro
de Dios …es la balanza infalible establecida entre los hombres. En ésta muy
perfecta balanza debe pesarse todo lo que poseen los pueblos y razas de la
tierra."
Baha'u'llah, Pasajes de los Escritos de Baha'u'llah XCVIII
Cartilla
: Todos
los elementos de Liderazgo Moral se complementan unos a otros, llevando a
una nueva forma de enfocar la vida. La mejor forma de
interiorizar estos elementos consiste en
enseñarlos a otros. La cartilla Liderazgo Moral sirve como
un apoyo ideal al compartir por primera vez los
elementos de liderazgo moral con tus hijos, amigos, jóvenes u organizaciones
de base.
Puedes conseguirla en www.gemas.discernir.com/f-liderazgomoral.htm
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Hernández escribe libros,
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